Ante el ingreso del ya exgeneral Julio Rodriguez en las filas de podemos y anticipando que uno es muy libre de tomar las decisiones que considere oportunas y que desde aquí serán respetadas , yo me pregunto las razones de semejante hecho y me hago tres planteamientos:
El primero, Don Julio era comunista convencido desde joven pero en virtud de sus cargos militares no dejó que dichas creencias fuesen ni siquiera vislumbradas por su entorno. Cuanto debió sufrir las veces que oía esa “pachanga fachosa”, que según su actual jefe de filas Pablo Iglesias , es el glorioso Himno Nacional. Y cuanta bilis debió tragar al desfilar y hacer desfilar a las tropas bajo la Bandera Roja y Gualda. Pobre hombre. Menos mal que ahora se podrá desquitar y desfilar bajo una bandera a la que le habrá quitado el gualda.
El segundo es que , al igual que Saulo de Tarso , ha tenido la aparición , en este caso de Karl Marx , no cayendo del caballo ya que el ejercito del aire no dispone de estos medios actualmente, y sufriendo una “conversión laica” que le impulsa a unirse a sus anteriores perseguidos y ser su firme defensor.
Y el tercer planteamiento, quizás el más prosaico , es el vil metal . Tal como esta la política con sus facilidades de financiación digamos que irregular y las posibilidades de enriquecimiento ( reconocidas públicamente por miembros de “la casta”) es fácil pensar que los haberes a final de mes de un General en la reserva sean fácilmente superados dedicándose al oficio de político . Lo único que no acaba de cuadrar en este tercer planteamiento es la elección de partido ya que hay vacantes de tesorero en otros partidos en los cuales hubiera podido encajar con menos polémica.
Barcelona 13 de Noviembre de 2015 Joaquin Otero Xancó

